22 oct. 2009

Espero-te

Estoy aquí
Tan vulnerable a tus miradas
A tus encanto ingrato
Invisible
Entre preocupaciones y minutos en contra
Frente a todo lo que puedas decir
A tu amor
O desencanto
Sigo aquí plasmado
Impreso, ploteando y plantado
Vislumbrando uno y otro tren
Que se acerca
Trayendo más como tú
Con tu sonrisa oculta
Y tu mágica simplicidad
Entre los amores vivos, nuevos y vírgenes
Estoy aquí
Entre esta multitud
¿Es qué no me ves?
Aquí estoy
Esperando por ti
¿Vienes?

Ires


El tren 140
Trae a una joven no virgen
De pantalones fucsia
Mirada perdida,
A un hombre con camisa amarilla
Más de 30, la mira…
El que va sentado
Me mira
Y piensa ¿Qué huevada hace?
Entonces parte
Dejando frente a mí
Un vacío, que se logra llenar
Con la mirada de un muerto
Entonces, otro tren arriba
Más gente por ver
Más sueños que perder

19 oct. 2009


Lento…
Siento el aire despeinando, mis despeinadas ideas
Camino…
Al compás de un ritmo añejado por más de 50 décadas
Respiro…
Lamentos que desbordan los andenes y micros
Leo…
A kilómetros de distancia, jóvenes buscando sexo
¿Miro?
Tu rostro…
Que lentamente camina y mientras respira lee todo lo que siento.

17 oct. 2009

Secuencias


Despierto al segundo pálpito

Con resaca de la noche anterior

Con un ardor en todo el cuerpo

Ardor de tarde de verano

Ardor de tus besos

Tus mordiscos

Ardor de las marionetas

Que me miran, me disparan

Y me avientan fuera del viento

Del viento de tu aliento,

Del aliento de tus hombros

Que me hacen despertar el instinto oscuro

De cada noche

Ahorcar tu deseo, sacar las entrañas

De tus gemidos y enterrar toda pista

Tuya de mis sábanas oscuras

Oscura como mi mente y agravio

Oscura como la necesidad de no tenerte

De esconderte entre parpados pesados

Que escapan de tu ombligo

Y que te matan cada vez

Que no me miras

Que te maldicen…

Hasta que llega el tercer pálpito.

Lento reflexivo

Corazón abandonado

¡Párate! y ¡Anda!

Oscila por la vieja rendija de su flor

De esa flor que se marchitó al regarla

Con el dulce sabor de sus lamentos

El oscuro regadío de sus aguas

Aguas que caen por la cascada de su recuerdo

Su avasalladora figura, cuyo hogar ya ni recuerdas

Hogar que más de una noche te refugió

Refugió el sombrío pasar de unos labios envenenados

De unas uñas cortantes

De una respiración agitada

De unos gritos callados por el espesor de la noche

La fría noche, quebrada en cada momento

...

Corazón

Camina, lánguido, y aturdido

Ofuscado, sin razón alguna

Ocultando el razocinio, estableciendo zonales de cariño

Zonales ni tan profundos, ni tan superfluos, cae

Cae en el juego del azar, el poker siempre es tentador

Mientras caminas y blufeas de mesa en mesa

Buscando unas piernas tentadoras

Signos extrapolares

Magnetismo ilustrado en ojos profundos

Ríes

Cuando recuerdas los detalles de tu última confesión

Confesión en las penumbras

Reflejando cada estrella en 40 grados

Grados que entorpecen tus piernas

Tu mente

Tus manos

Tu mismo corazón

Entonces despiertas!

Empapado de la arena que alguna vez se metió en tus zapatos

Orejas, entre tus dedos

Mientras observabas el infinito juego del vaivén

De tus sueños sepultados en un colchón de sal

Gritando que no los dejes naufragar en el mar del olvido